Muchas personas aun no se dan cuenta que frecuentemente están expuestas a la radiación electromagnética, la cual, de hecho puede deteriorar su salud. El peligro es que la amenaza es completamente invisible, no huele y no sabe a nada. Existen 5 fuentes principales de radiación electromagnética:

1. Campos eléctricos: Estos emanan de cualquier cosa que tiene un voltaje, es decir, básicamente de todos los aparatos eléctricos. Estos pueden afectar la comunicación eléctrica en tu cuerpo tal como lo son las ondas cerebrales, pueden afectar la capacidad de tus neuronas para comunicarse, pueden impedir la comunicación entre las células del cuerpo. Los problemas que pueden presentarse a raíz de esto son cambios neurológicos y de comportamiento, crecimiento celular alterado, mutaciones celulares, fibromialgia, fatiga crónica y hasta cáncer.

2. Campos magnéticos: La Agencia de Protección Ambiental (EPA por sus siglas en ingles) ha catalogado los campos magnéticos como un carcinógeno de clase 3. Estos pueden ocurrir siempre que haya una mala adaptación en el cableado eléctrico y alrededor de motores eléctricos como el del refrigerador, por ejemplo. Los radio-despertadores eléctricos pueden generarlos, por esta razón no debes colocarlos junto a tu cabecera, porque este efecto cae en relación con la distancia, es decir, simplemente necesitas alejarlos de ti.

3. Líneas de energía eléctrica: Ya sea bajo tierra o en los postes eléctricos.

4. Plomería de metal: Las plomerías metálicas viejas pueden causar una corriente.

5. Comunicaciones inalámbricas: Estas incluyen celulares, torres de celulares, ruteadores inalámbricos y teléfonos inalámbricos. Nunca debes dormir con teléfonos celulares o inalámbricos, o peor aun con las bases de teléfonos inalámbricos en tus mesas de noche junto a la cabecera